
En todo Restaurante, hay un enemigo silencioso que se come tus ganancias a bocados… y no es la competencia.
Se llaman gastos hormiga: esos costes pequeños, repetitivos, que parecen inofensivos, pero cuando los sumas son un agujero negro en tu Rentabilidad.
Qué son los gastos hormiga?
Son compras pequeñas y recurrentes que, al no ser planificadas ni controladas, se convierten en una fuga constante de dinero. Ejemplos típicos en un Restaurante:
- Botellas de agua para el personal
- Bolsas y envases extra
- Papel, servilletas, manteles de un solo uso
- Papel aluminio y film plástico
- Envases para delivery que no se contabilizan
El problema: se multiplican sin que los notes
Un rollo de papel aluminio de 8€ no parece un problema.
Hasta que compras uno cada 3 días. En un mes ya son 80€ y en un año, casi 1.000€
Ahora, multiplica por todos los productos «menores» y entenderás por qué tu caja no crece como debería.
Cómo identificarlos?
- Revisa tickets y facturas menores de los últimos 3 meses
- Crea una lista de «compras menores» y cuánto suman en total
- Clasifícalas por tipo (consumo interno, empaques, limpieza, etc)
Cómo controlarlos (sin afectar la operación)
- Presupuesta una cantidad mensual para estos productos y respétalo
- Compra al por mayor cuando sea posible
- Capacita al personal en uso eficiente de materiales
- Centraliza pedidos para evitar compras impulsivas de última hora
Los gastos hormiga no se eliminan de todo, pero sí se pueden controlar.
La clave está en medir, controlar y tomar decisiones conscientes antes de que se conviertan en un monstruo invisible que devora tus utilidades.
Lola Consulting, tu socia en la gestión de Restaurantes